Arreglos de ropa en Madrid para señora y caballero

Arreglos de ropa en Madrid Para señora y caballero


Si busca una tienda de Arreglos de ropa en Madrid para señora y caballero estamos convencidos que la mejor elección que puede hacer sin duda es la tienda sita en Modesto la Fuente noventa y dos semi esquina a Raimundo Fernández Villaverde cincuenta y dos  en la continuación de la Calle Orense, muy cerca de los Nuevos Ministerios y del Corte Ingles.

Nuestro equipo está a su entera disposición, con  sastres, modistas y peleteros  con más de treinta y cinco años de experiencia en la realización de prendas nuevas, porque para realizar un arreglo en optimas condiciones se necesita personal altamente cualificado ya que nos encontramos con distintos tipos de prendas confeccionado con infinidad de estilos y técnicas diferentes, con el hándicap de los nuevos tejidos técnicos como las membranas impermeables pero altamente traspirables tipo Goretex, que una vez realizadas por personal especializado en ellas y con maquinaria de última generación hay que reponer la transpirabilidad con nanotecnología.

Al igual que los nuevos tejido para vestidos de alta costura con remates que  necesitan distinta maquinaria e hilo, la formación de las modistas requiere además de tres años de estudio en diferentes técnicas de corte y escalado de al menos diez años de experiencia hasta que se familiariza con tejidos texturas y nuevos paños, sin olvidar que está en continuo cambio sujeto a los vaivenes de la moda y los gustos del momento, tampoco es de desdeñar el hecho de que para poder realizar los nuevos acabados que nos dicta la moda también hay que estar completamente actualizado en toda clase de maquinaría para no quedarse atrás en este tiempo que la moda es tan cambiante sin olvidar lo importante de tener prevista una reinversión continua en el negocio para no quedarse desfasado y reactualizar toda la maquinaria que generalmente no es demasiado económica, sino todo lo contrario, ya que nos encontramos que es lo último en innovación y desarrollo. Todo esto, claro sin perder de vista lo más importante que  es el mantenimiento de la tradición y el saber hacer desde generaciones, para que siga teniendo ese aire de perfección y se pueda sentir como una segunda piel para que destaque como no puede ser de otra forma LA Persona y no la prenda , eso es lo que a nuestro juicio puede dar ese toque de elegancia  y sofisticación que apenas se aprecia pero se intuye lo suficiente como para comprender que es especial.

En los abrigos de piel de pelo como visones, Zorros, Mutón, conejo etc. Es aun más laborioso puesto que primeramente se deshace todo pieza a pieza, se valora la calidad de cada pieza, posteriormente se vuelve a unir, mas tarde se clava, se humedece y se corta para volver a confeccionarlo creando de esta manera una prenda completamente nueva como recién confeccionada, por personas con distintas especialidades adquiridas con el paso de muchos años de experiencia teniendo en cuenta la estacionalidad del mismo.

Para la napa, cuero, ante, pecarí,  etc. Necesitamos maquinas industriales de triple arrastre con aguja de punta de lanza para poder penetrar en cueros tan rígidos y duros como los preparados para prendas de moto que necesitan minimizar los daños de fricción y golpe en caso de accidente, también saber cómo colocar las protecciones interiores tipo Kevlar y otras poliamidas para que funcionen en caso de  necesidad de la manera más optima posible, también necesitamos maquinaría que mime las más suaves napas y antes para que sean una segunda piel y no quede ningún tipo de rastro de haberlas confeccionado.

En sastrería para que una persona llegue a oficial de primera necesita al menos más de quince años de experiencia si a ello le añadimos que sepa cortar, proporcionar, escalar y tomar correctamente medidas no vamos a otros diez años fáciles, por ello es tan difícil la formación de los mismos y el coste de mantener un equipo bien formad, teniendo claro que no puede ser de otra forma ya que siempre es mucho más complicado reformar y re adaptar algo ya hecho que hacer algo nuevo, tenemos la limitación de el tejido ya cortado y confeccionado, en algunos casos completamente montado y elaborado como una pieza de artesanía, que en ese caso esa pequeña joya puede que haya costado más de 50 horas de trabajo y como todos los artesanos que elaboran piezas a mano tiene la peculiaridad de que cada uno de ellos tiene su saber hacer que generalmente no coincide con ninguna otra persona del gremio sino que es una amalgama de conocimientos adquiridos al cabo de los años en los talleres y maestros que esta persona haya tenido, así como todas las persona que hayan colaborado en la elaboración de la prenda ya que generalmente no está confeccionada por una sola persona , sino que está elaborada por varios artesanos cada uno especializado en algo en concreto. Pero no es menos desdeñable el hecho de que a arreglar algo producido en cadena conlleva estar completamente actualizado en maquinaria de última generación y el conocimiento de saberla manejar , puesto que esta maquinaria está pensada para estar veinticuatro horas funcionando, haciendo innumerables prendas a la hora, haciendo tan solo una pequeña operación en la realización de la prenda puesto que en una misma prenda pueden intervenir más de sesenta personas distribuidas por distintos sincros o cadenas de producción y cada una con maquinaria especializada en esa pequeña operación. Con lo cual para poder realizar un trabajo en optimas condiciones y que la prenda quede como si hubiera nacido así y no hecha por manos , necesitamos tener personal que sepa realizar la reforma en la prenda igual que cuando la recibimos pero ajustada en la medida que necesitamos para actualizar ya sea en moda o en tamaño y si esta es artesanía tratarla con el mimo que en su día se le aplico y con las técnicas artesanas que le hayan aplicado y si es de confección ya sea de una producción normal o de una confección exclusiva, tendremos que realizarla con la maquinaría especializada que en su día se aplicó con el coste que ello implica, pero es la única manera de dar la calidad y prestigio a la que años de experiencia y tradición familiar nos obliga, puesto que el grueso de nuestros clientes vienen recomendados por familiares y amigos, así como colegas de alto prestigio que nos derivan sus clientes ya que ellos están especializados en la elaboración de prendas nuevas y les es un engorro cambiar el sistema para poder atender las composturas, tampoco es menos aliciente que la empresa es una empresa familiar con el esfuerzo de nuestros mayores a la espalda, su increíble saber hacer y la formación de años del personal que colabora con nosotros desde mucho tiempo atrás, sin dejar de seguir formando nuevas generaciones de sastres y modistas para que un oficio tan bonito y agradecido, siga por muchos años mas a su disposición con nuestros mejores deseos de atenderles con la seriedad, profesionalidad y agrado que seamos capaces de darles